Estrés postvacacional, estrés por quedarnos trabajando en verano

Estrés postvacacional, estrés por quedarnos trabajando en verano

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Definitivamente trabajar implica sufrir estrés. En esta época del año donde muchas empresas ven como su actividad se reduce, lo cierto es que se juntan los empleados que regresan de su descanso con aquellos que todavía no se han marchado. El estrés postvacacional se junta con el estrés acumulado de todo el año de aquellos que no se han marchado.

En el primer caso la verdad es que después de un periodo de descanso siempre cuesta un poco volver a la rutina. Es un poco más llevadera si nuestra empresa tiene jornada de verano, no tenemos que ir a trabajar por las tardes, no hay atascos para desplazarnos al trabajo, etc. Si a esto le unimos una carga de trabajo más liviana, la vuelta, aunque obligada se lleva un poco mejor.

El otro escenario posible es volver con jornada completa y una carga de trabajo que no ha disminuido. Aquí si que realmente hay unos cuantos días en los que se sufre, hasta que nos adaptamos. Es inevitable querer negar la realidad, nos toca volver al trabajo y las vacaciones se han acabado.

Volver de vacaciones con la mente limpia ayuda a superar el estrés postvacacional

En ambos casos, el empleado se supone que se vuelve más relajado. Ha estado unos días de descanso y desconectado del mundo laboral. Esto facilita un mayor grado de paciencia, ha vuelto con la mente despejada y más relajado, lo que permite manejar el regreso con una mejor inteligencia emocional.

En el caso de los empleados que todavía no se han marchado también se pueden dar dos escenarios. Que sus vacaciones estén pendientes o que las hayan disfrutado en otra época del año. En el primer caso, se tiene acumulado todo el estrés del año, pero con un horizonte cercano en el que otea su periodo de descanso. Su momento está por llegar. Su mayor estrés es cerrar todos los temas que tienen abiertos antes de marcharse.

En el segundo caso ya se hayan disfrutado las vacaciones en otro momento del año. Aquí más que estrés lo que se provoca es en muchas ocasiones frustración. Sobre todo si no se disfruta de jornada reducida en verano. Puede que las vacaciones disfrutadas queden lejos ya y no sean más que un recuerdo.

Todo esto puede provocar algún conflicto laboral, algunas tensiones, especialmente agudizados si el ambiente laboral no es el más propicio. Tanto el calendario de vacaciones, como la previa o la vuelta, la tensión en la oficina se vuelve en muchos casos insoportable. Y el descanso, en lugar de servir para aliviar el estrés comienza a generarlo.

En Pymes y Autónomos | Cómo dejar atrás el estrés laboral

Imagen | Ryan McGuire

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