¿La peor competencia para el autónomo? El que trabaja en B

¿La peor competencia para el autónomo? El que trabaja en B

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Uno de los principales problemas con los que se encuentran autónomos de diferentes sectores a la hora de presentar un presupuesto es que muchos de sus clientes buscan bajar los precios. Y claro aquí es cuando surge en diferentes sectores intrusos que directamente trabajan sin estar dados de alta y por lo tanto ni hacen factura, ni cobran IVA y muchas veces para llevarse al cliente hacen una oferta muy baja.

Puedes ser un diseñador web con años de profesión a tus espaldas, diferentes casos de éxito, que siempre habrá algún conocido, algún primo, que te monta la página en dos días y por la mitad de precio. Lo peor de todo no es perder el trabajo, es lograrlo y que comiencen las exigencias del cliente que cree que ha pagado por un servicio premium en lugar de un servicio básico.

Ejemplos en diferentes sectores hay muchos, desde peluqueras que cortan y lavan a sus clientas en sus casas, albañiles, camareros, etc. Son pequeñas tareas que acaban por minar una parte importante de los ingresos de muchos autónomos. Si a esto le sumamos la demora en el pago en muchas ocasiones de las empresas más grandes, el resultado es que el número de clientes potenciales que paguen en fecha y forma se reduce mucho.

Y esto es un problema a la hora de hacer una previsión de futuro. ¿Cómo voy a cotizar por algo más que la base mínima si resulta que no se si cobraré los trabajos ya realizados cuando toca? ¿Y si el próximo mes no llegan los contratos que espero? ¿Y si tenemos que reducir márgenes para poder facturar un poco más?

Esta incertidumbre es la que en muchos casos hace que los autónomos sufran problemas de tesorería. No se trata de pagar más o menos, sino de que en muchas ocasiones ese dinero que no se ha pagado a la Seguridad Social por los ingresos que tuvimos, es el que nos permite llegar a fin de mes en el siguiente trimestre.

Porque los que trabajan sin estar dados de alta en el RETA no sufren estos problemas. No tienen que adelantar IVA de facturas que no han cobrado, no tienen que pagar cuotas de autónomos sin importar que sus ingresos sean muchos o pocos. Lo único que no pueden hacer es desgravarse los gastos, algo que en el caso de estar dado de alta muchas veces no es tan fácil como parece.

Imagen | sik-life

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