¿Cómo influye la inestabilidad laboral en la formación de los empleados?

¿Cómo influye la inestabilidad laboral en la formación de los empleados?

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Uno de los motivos que muchas empresas esgrimen para no facilitar planes de formación a sus empleados es que en poco tiempo pueden abandonar su trabajo y pasarse a la competencia. De esta manera lo único en lo que se invierte es los conocimientos prácticos relacionado únicamente con la propia organización. Es decir, se invierte en formación en el sistema de gestión propio de la empresa, pero no en otro tipo de cursos que puedan capacitar al empleado para que su curriculum sea más atractivo para otras organizaciones.

Pero ¿es la inestabilidad laboral el único motivo para no invertir en la formación de los empleados? Lo cierto es que el mercado laboral ha dado un giro, y ya no es habitual que el empleado que entra siendo aprendiz o becario en una empresa se jubile en la misma, excepto en la administración pública. Otros países de la Unión Europea no siguen la misma política. Se ve la formación como una inversión a corto y medio plazo.

Las horas de formación no son horas perdidas, es un inversión

Además del coste económico que debe asumir la empresa, muchas veces igual a cero, hay una serie de horas que el empleado dedica a su formación, y por lo general no estará trabajando. Esto hace que en el periodo de tiempo que dura la formación, el trabajo que no pueda hacer lo tienen que sacar adelante otros compañeros.

Este es un motivo que en muchos casos frena la formación, especialmente en las empresas más pequeñas. Perder a un empleado por las tardes durante una semana, un mes, etc. supone que una baja importante en nuestra plantilla. Y si después no se tiene la garantía de que dicho empleado va a permanecer en la organización largo tiempo, las empresas no apuestan por su formación.

No se piensa que un empleado que ha mejorado la formación en un área va a resultar un empleado más productivo. Será en los siguientes meses donde consiga recuperar las horas perdidas al ser más eficaz. Pero también será un punto de referencia para sus compañeros, ya que parte de lo aprendido, especialmente en el aspecto más práctico, se transmitirá hacia ellos.

La formación por cuenta propia, la puerta de salida de la empresa

Esto crea un pequeño círculo vicioso, puesto que los empleados más inquietos buscan la formación por su propia cuenta. En la mayoría de las ocasiones la realizan fuera de horas laborales. Y tampoco tiene que ser un área en la que puedan sacarle partido en su puesto de trabajo actual.

Si es el empleado el que busca mejorar su formación, será el primer paso para salir de la empresa y promocionar a otra nueva

La formación se realiza como una forma de mejorar la empleabilidad. De esta manera, cuando se acaba dicha formación y si se busca trabajo de forma activa, cuando surge una oportunidad no se lo piensan mucho. Al fin y al cabo en su empresa actual no han apostado por este trabajador. No se siente en deuda con la empresa.

De esta forma se está generando un agujero productivo a nivel interno que muchas empresas no son capaces de llenar. No se forma a los empleados, estos lo hacen por su cuenta cambian de empleo y obligan a la compañía a cubrir la vacante con alguien de fuera.

No se valora los costes de formación interna. A medida que es más complicado un puesto de trabajo, más tiempo dura este periodo de adaptación. Al final se ha conseguido lo que se pretendía evitar, dedicar una serie de horas a la formación y adaptación del trabajador.

Muchas empresas dejan pasar sus bonificaciones de formación.

En Pymes y Autónomos | La importancia de la formación para emprender

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